Cómo decorar tu sala de estar
¿Cuál es el objeto que más te gusta o te caracteriza? Elige un objeto, un tema para decorar tu casa, algo que refleje tu personalidad, no tiene porqué ser un mueble principal, puede ser un jarrón, una alfombra, un cuadro… y empieza a decorar!.
Éste objeto determinará los colores del ambiente. Cada espacio debe tener tres colores, el principal, el secundario y el de acentuación, que debemos repetir unas 3 veces.
Lo ideal sería combinar colores fríos y cálidos.
Debemos tener en cuenta si lo que estamos decorando es un espacio personal, o por el contrario, uno más "público". Éstos últimos son aquellos que compartimos con nuestros invitados, como son el salón, el comedor, la cocina o el toilette. Debemos tener en cuenta que siempre debemos sentirnos a gusto en nuestro hogar, que la decoración de esos espacios más públicos nos permita compartirlos sin hacernos sentir incómodos, y que aquellos que son más íntimos, como las habitaciones o los cuartos de baño, nos caractericen todo lo que queramos.
En el caso de un salón o sala de estar intentaremos que el estilo y la distinción no vayan regañados con la comodidad. En la zona del centro siempre debe haber algo, una mesa auxiliar es lo más habitual, sino, da impresión de vacío e inacabado. La variedad en estilos de sillas, sillones, sofás o cualquier tipo de asiento como puff o hamaca (desde los más sofisticados a los más informales según nuestros gustos), rompen con la línea tradicional de poner todos los muebles a juego y ayuda a que cada uno elija cómo desea sentarse en cada momento. Los apilables divididos en diferentes módulos permiten que los puedas ir cambiando de lugar y de posición según nuestros gustos y necesidades. Los cuadros ayudan a dar un toque personal y acogedor a nuestras estancias.

Como se ve en esta estancia, los tres colores que la componen son el naranja, el blanco y el negro. El color de acentuación en este caso es el naranja. Como se observa, este color está presente en cuatro detalles que hacen que de sensación de equilibrio. El negro es el color principal, el que da sobriedad y elegancia, aunque también oscuridad que se ve compensada por el color secundario, el blanco.

Podemos ver en la foto que existen diferentes tipos de asientos. El sillón con puff en blanco ideal para leer y relajarse. El sofá con chaiselongue que permite sentarse con las piernas estiradas o incluso estar casi tumbado. Y las sillas en las cuales se puede estar en una postura erguida de 90º, la más correcta para una buena posición de espalda.